viernes, 8 de mayo de 2009

Abstracción


En el accionar cognoscitivo se llega a prescindir de lo complejo de un sentimiento, y van asemejándose los detalles como una alegoría al estado minimialista, donde queda lo básico, lo real sin parafarnalia alguna, en la simplicidad de los mensajes y las acciones, en ello lo simple la evidencia de la falta de pericia y de atino entrevé lo que se dispone mentalmente...

Ante el estado minimialista la ausencia del detalle real, y el resguardar esta tu historia, aún azotado por ese detalle que puede herir a esa tu otra, desentona el paraje que alguna vez se planeó en el viaje unibidireccional de mi ausencia.




3 comentarios:

Jorge Abeel dijo...

Lo único que entiendo de minimalista, son los muebles, estructuras simples de madera, metal, etc, también habrán actitudes en ese sentido, puedes tú transformar cosas en belleza, es bueno que estés ahí, me suena minimalista como algo no muy bien, así que en lo que este a tú alcance no me dejes ser minimalista, ya tengo con ser nihilista. Me parece una crítica filosófica a determinados procederes y que tú alma es una gota de buena luz, bueno luz con caderas; acaso el río amazonas, el orinoco no cruzan por ahí. besos. jorge

Jorge Abeel dijo...

Quiero decir, ya que allí en el norte, las palabras a veces no significan lo mismo, que aquí en el sur, cuando me refiero a los ríos, me refiero como espejos, como senderos de luz, son como un escape de la selva, un escape para aquellos esclavos del caucho. jorge

Lunatique´s Eyelides dijo...

En cuanto a ríos para mí metafóricamente hablando, significa lo mismo para ti es un espejo,y sí una salida para la rutina de la corbata que amordaza y el monóxido de carbono...Aunque también libera a quien se lo permite de la limitación de su vuelo, de su caída paralizada por el pan de cada día.


Minimialista cuando se reduce todo a la mínima expresión de aquello que se había sedimentado como profundo, con la multiplicidad de los detalles...Cuando pereces y lo múltiple pasa a lo minimialista, el asentamiento se convierte en una aguja, un dedal que poco soporta.

alguna vez fuí nihilista en este momento me catalogo como atea emocional, he dejado de creer y trato aún de seguirlo haciendo, pero a veces es más perserverancia que un sentimiento real.