miércoles, 20 de mayo de 2009

Ortega y Gasset

José Ortega y Gasset en Estudios sobre el amor, que “En el amor, lo típico es que se nos escapa el alma de nuestra mano y queda como sorbida por la otra.” Para continuar “... esta absorción del amante por el amado no es sino efecto del encantamiento.” “Tampoco hay entrega verdadera en la 'pasión'. En los últimos tiempos se ha otorgado a esta forma inferior del amor un rango y un favor resueltamente indebidos... La pasión es un estado patológico que implica la defectuosidad de un alma.”

No es tan fácil ni tan frecuente sentir atracción exclusivamente física. ... No es, por mismo, impulso hacia una perfección. El instinto sexual asegura, ...... El cuerpo sugestivo excita un apetito, un deseo de él. Pero en el deseo no vamos a lo deseado, sino, al revés, nuestra alma tira de lo deseado hacia .


Como del hervor sensual y de la pasión, podemos separar claramente el amor de sus otras pseudomorfosis. Así que de lo que he llamado cariño. En el cariño que suele ser, en el mejor caso, la forma del amor matrimonialdos personas sienten mucha simpatía, fidelidad, adhesión, pero tampoco hay encantamiento ni entrega. Cada uno vive sobre sí mismo, sin arrebato en el otro, y desde sí mismo en vía al otro efluvios suaves de estima, benevolencia, corroboración.


El amor es un hecho poco frecuente y un sentimiento que sólo ciertas almas pueden llegar a sentir; en rigor, un talento específico que algunos seres poseen, el cual se da de ordinario unido a los otros talentos, pero puede ocurrir aislado y sin ellos.


Siendo el amor el acto más delicado y vital de un alma. En él se reflejarán la condición e índole de esta. Es preciso no atribuir al amor los caracteres que a él llegan de la persona que lo siente. Si ésta es poco perpicaz, ¿cómo va a ser zahorí el amor? si es poco profunda, ¿cómo será hondo su amor? Según sé es, así se ama. Por esta razón, podemos hallar en el amor el síntoma más decisivo de lo que una persona es. Todos los demás actos y apariencias pueden engañamos sobre su verdadera índole; sus amores nos descubrirán el secreto de su ser, tan cuidadosamente recatado. Y sobre todo, la elección de amado. En nada como en nuestra preferencia erótica se declara más íntimo carácter. No se enamora cualquiera ni de cualquiera se enamora el capaz. el divino suceso se origina cuando se dan ciertas rigurosas condiciones en el sujeto y en el objeto. Muy pocos pueden ser amantes y muy pocos amados. el amor tiene su ratio, su ley, su esencia unitaria, siempre idéntica, que no excluye dentro de su exergo las abundancias de la causística y la más fértil variabilidad.



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(Bosquejos y más bosquejos para poder comprender realmente qué rayos eres? Fantasía, ilusión o algo que va muriendo...

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