domingo, 5 de octubre de 2008

Planos


En la paralización de las caídas libres, sin duda el puntillismo de un Seurat tiene sentido, de lejos todo se ve mejor, más nítido con sus formas bien dispuestas. Cuando te acercas sólo ves una multiplicidad de colores dispersos en puntos que forman imágenes, sin sentido alguno y sin futuro en sí.


La irrealidad y todo lo que promueve la cautela, ser "precavidos" buscando el rumbo en continentes, vivir del intento de apegarse al sentido de vida e implementar la directriz del camino que te emociona de otros, sólo que la efusividad desaparece rápidamente y caes en el juego cíclico de llenuras fugaces con una vasija vacía.

Tengo una gran extrañez en los labios y en las manos que han forjado hasta ahora destinos, me alegra en sobremanera haber sido significativa en la existencia de las personas que han estado conmigo, no sólo puede existir un plano de placer, vivir para recibir placer carnal, planear para recibir complacencia de los poros, y me pregunto dónde queda el placer intelectual, el placer del alma y el placer de otros planos...

Unirse en planos, planos espirituales influenciados en la búsqueda del placer al mejor estilo de cualquier hedonista promedio, quiero profundizar en esto de los planos, no obstante quiero hacer referencias a la etimología de la palabra -Hindú-antes de darle inicio a todo lo que tengo en mis sienes-

Se denomina 'hinduista' a la persona que practica alguna de las religiones del hinduismo, pero también designa a quien forma parte de la cultura hinduista. Originariamente la palabra proviene del idioma persa hindu, que era la manera en que los persas pronunciaban el nombre del río Sindhu (en español, el río Indo, que antiguamente era la frontera de Indostán). Según la Real Academia Española, la palabra en castellano proviene del francés hindou.

Debido al hecho de que la mayoría de la población de la India profesa el hinduismo, junto con el deseo de evitar la ambigüedad del gentilicio indio (usado también para designar a los aborígenes del continente americano) explica que prácticamente desde su introducción al idioma español en el último tercio del siglo XIX se haya usado también la palabra hindú para designar a los naturales de la India.

Este uso extensivo de hindú es admisible en contextos en que no exista riesgo de confusión con su sentido estrictamente religioso.


En el hinduismo hay diversidad de creencias, pero básicamente los hinduistas creen que detrás del universo visible (māyā), al que atribuyen ciclos sucesivos de creación y destrucción, hay otra existencia eterna y sin cambios. Abandonar el ciclo de reencarnaciones (samsara) y retornar al universo espiritual constituye el mayor de todos los logros para los hinduistas.


En la corriente hinduista impersonal, Dios es denominado Brahman. Todos los demás seres son su expresión, por lo que se le considera principio del universo. Esta visión puede ser llamada panteísta.

Sin embargo, la complejidad del hinduismo es tal, que difícilmente puede etiquetarse o darle una descripción. Una de sus características es la multiplicidad de dioses. En textos occidentales llegó a hacerse popular la tríada hindú, llamada Trimurti (‘tres formas [de Dios]’: los dioses masculinos Brahmā, Vishnú y Shivá), pero generalmente nadie adora a los tres dioses. Muchos hinduistas adoran a la diosa Durga (conocida por algunos por uno de sus aspectos como Kali), pero también a un gran número de otros dioses, incluidos dioses comarcales. La presencia de escuelas diferentes dentro del hinduismo no debe ser vista como un cisma. Por el contrario, no hay animosidad entre las escuelas. En vez de eso, hay una polinización de las ideas entre las escuelas, y un debate lógico que sirve para refinar el entendimiento de cada escuela del hinduismo. No es poco común, y es permitido, que un individuo siga una escuela pero que tome la perspectiva de otra escuela para ciertas cuestiones.


  • Monoteísmo: muchos hinduistas creen en un solo Dios.
  • Politeísmo (creencia en varios dioses): porque —como varias religiones de la India— profesan el sincretismo.
  • Advaita: un tipo de hinduistas que creen en un Dios abstracto, o en un Dios energía, no persona.
  • Idolatría: para los hinduistas, Dios puede entrar en una estatua (murti) para permitir su adoración (baño, ofrenda de comida, etc.).

Dentro del monoteísmo se pueden incluir el vishnuismo (o vaisnavismo), el shivaísmo (que adora al dios Shivá) y el śaktismo (que adora a la diosa Kali), opuestas a la doctrina advaita (donde los jñanis estudian al Brahman impersonal).

Hay prácticas que todos respetan, como reverenciar a los bráhmanas (sacerdotes) y a las vacas, no comer la carne de éstas y casarse sólo con una persona de la misma casta (el hinduismo establece el sistema social de castas).

Fuera de esto, no existen preceptos rigurosos acerca de cuándo deben formularse las oraciones y realizarse los ritos, ni propiamente una jerarquía eclesiástica.


Como deseo exponer varias posturas filósoficas que poseen un mismo atolladero que es la búsqueda del placer, quería determinar con certeza el uso correcto de algunos vocablos, que aderezan mi historia y la muestra de un recelo sin igual por esta cultura. Supongo que embelesa aquello contrario a preceptos religiosos particulares, una paradoja que de seguro "el amor lo puede todo"...


El tantra o tantrismo es cualquiera de las variadas tradiciones esotéricas basadas en las religiones de la India. En letra devanágari se escribe तन्त्र y en sánscrito significa ‘tejido’, en el sentido de la continuidad. Existe en variantes hindúes, budistas, jainas y bönpo. El tantra en sus variadas formas, existe en países como Birmania, Bután, Camboya, Corea, China, India, Indonesia, Japón, Mongolia Nepal, Pakistán, Sri Lanka y Tíbet.

Según algunas fuentes, esta doctrina se basa en un conjunto de escritos llamados Tantra que —según la tradición— aparecieron aproximadamente en el siglo VI a. C. de la mano de Buda. Pero se cree que antes de los Vedas y posiblemente relacionado con las semillas del taoísmo que apareció en China), conoce la existencia de una religión y un shamanismo tántrico.

El tantra es una de las tres escuelas más importantes del hinduismo contemporáneo (las otras dos son el shivaísmo y el vaishnavismo) y la principal dentro del budismo tibetano.

De acuerdo con sus textos, que deben interpretarse a modo de metáfora, la fuerza creadora se expresa en el ser humano a través de la sexualidad y la integración de las actitudes masculinas y femeninas en cada persona. También existen técnicas de meditación y ritualización a través del acto sexual (Véase también taoísmo y yoga).

Es también conocido como «la vía rápida» o «el vehículo del resultado», dado que un practicante de tantra aprende a hablar, sentir y conducirse como si ya fuera un Buda que alcanzó la iluminación. Este enfoque es radicalmente diferente al resto de los caminos del yoga.

Los textos que recogen las enseñanzas del tantra (llamados Tantras) están escritos en clave simbólica, en forma de poemas, lo que dificulta su comprensión sin la ayuda adecuada. Suelen estar redactados como un diálogo en el que el dios Shivá responde a las preguntas de su esposa Devī en los papeles de maestro y discípula. Habitualmente están estructurados en cuatro apartados:

Uno de los grandes divulgadores en Occidente fue el juez inglés Sir John Woodroffe, quien a principios del siglo XX escribió numerosos libros sobre el tema, muchos de los cuales aún hoy se utilizan como referencia bibliográfica. También son reconocidos el maestro tántrico tibetanolama Thubten Yeshe y el Dalai Lama.

La palabra tantra, de origen sánscrito, tiene varios significados: ‘telar, tejido, urdimbre, la parte esencial, el rasgo característico, armazón, doctrina, regla”, etc. Pero hay otra forma de traducirlo: tantra podría derivar de la raíz verbal tan (‘extender’). Así pues, tantra significaría ‘la doctrina a través de la cual se extienden o desarrollan algunos tipos de enseñanza’ o ‘la acción continua de entretejer’.

El objetivo del tantra es la reintegración del individuo en la conciencia pura (que sería Shivá, la fuente original). Para alcanzar ese objetivo es necesario recorrer, en sentido inverso, el sendero de la manifestación. Y Śakti, la energía, es el vehículo mediante al cual la consciencia individual se une con la conciencia pura o divinidad. El final del camino de regreso es conocido como el despertar, un estado de «superconciencia».

En Occidente, varias escuelas esotéricas enseñan y practican técnicas tántricas, aunque mezclados con nociones metafísicas, entre ellas el movimiento gnóstico del colombiano Samael Aun Weor, la escuela rosacruz de Arnold Krumm-Heller y algunos grupos de Osho.



Para otras culturas que dieron sentido al estudio de la razón y la lógica, en Grecia al igual que en la India el tema del placer fue visto de una manera similar, el hedonismo es una teoría moral que constituye al placer (hedoné) en bien último o supremo fin de la vida humana.

Un grupo de teorías morales, tanto en la Antigüedad como en la Edad Moderna, han supuesto que el fin último o bien supremo del hombre se identifica con el placer y la felicidad. Según estos estudios, todo cuanto el hombre hace o intenta, tiene siempre valor de medio para otra cosa: solo el placer es buscado por sí mismo, y a la obtención del placer se encaminan, en definitiva, todos los demás esfuerzos.

Bajo el término general de hedonismo se ha tendido a agrupar a diversos pensadores separados, en realidad, por notables diferencias. En sentido estricto se define como hedonismo toda doctrina que considera el placer (hedoné en griego) como fin supremo de la vida.

Sin embargo, la propia ambigüedad del concepto de placer hace que tal afirmación pueda realizarse desde muy distintas perspectivas. Se distinguen básicamente dos formas de hedonismo, el ético y el psicológico. Una acertada definición del primero la ofreció Richard Brant, uno de los filósofos modernos que mayor atención dedicaron a este tema, quien afirmó que una cosa es intrínsecamente deseable (indeseable) si y sólo si es placentera (no placentera).

Dentro de la filosofia contempóranea se destaca la figura de Michel Onfray como abierto proponente del hedonismo. El manifiesta en una entrevista que "Se cree que el hedonista es aquel que hace el elogio de la propiedad, de la riqueza, del tener, que es un consumidor. Eso es un hedonismo vulgar que propicia la sociedad. Yo propongo un hedonismo filosófico que es en gran medida lo contrario, del ser en vez del tener, que no pasa por el dinero, pero sí por una modificación del comportamiento. Lograr una presencia real en el mundo, y disfrutar jubilosamente de la existencia: oler mejor, gustar, escuchar mejor, no estar enojado con el cuerpo y considerar las pasiones y pulsiones como amigos y no como adversarios.

Ahora bien, que excelsa es la búsqueda del placer ciertamente, sólo cuando ello no supone obtener placer de otro, porque en el fracaso anterior con otra vasija no fue de esa forma. Si se busca recibir placer por placer considero que es mejor hablar con claridad y colocarse un título nobiliario de "vamos a darnos placer y hasta allí", para no herir susceptibilidades. Puede ser inmanejable si esta persona se llegase a salir de las líneas y comience a andar por sitios difusos, no obstante es más beneficioso ser sinceros, no ofrecer una vida con la otra persona y luego a medida que avanza el tiempo ir reduciendo la apuesta-


Sentirse deseados es algo halagador, sólo si no eres una mantis insaciable de loor en el ego, si todo se hace con equidad es manejable. En este momento particular de mi vida, el placer viene en otros planos no sólo el carnal, el simple hecho de poder concretar un futuro con la persona que escogí, observar en él posturas loables y no variables, aquel con quien pueda entregarme es el motivo de este post; en la multiplicidad de mis planos: espiritual, racional y corporal.

Me apego a la teoría de la obtención de un complemento, no de las relaciones que viven de una simbiosis, no necesito en este mi plano personal, alguien que viva de mí, para nada sólo busco aquel que me complemente y pueda verme reflejada en sus ojos.

Mi conclusión personal me mantengo estática, así conociste planos sí mis planos, con cautela y sin cautela. Ha llegado la hora en que la reina despertase de su silencio, vivió el Carpe diem recuerda juntó sus maletas al lado de las tuyas, la hora del despegue se acerca, un número par se acerca el último mes del ano...


Shhhhh







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